Abril Semana 3

Melasma


El melasma,  también conocido como paño, se define como la coloración café difusa o en forma de parches que aparece en la cara, generalmente en personas adultas, y es notorio en:

 

* Frente

* Mejillas

* Dorso nasal

* Área del bigote

 

Es ocasionado principalmente  por la combinación de efectos hormonales (estrógenos), luz solar, y predisposición genética. Por esto es más frecuente en mujeres, empeorando durante el embarazo o con el uso de medicamentos que contengan estrógenos (por ejemplo: anticonceptivos o terapia de reemplazo). La experiencia médica indica que se presenta más comúnmente en pieles moreno claro y en gente que vive en áreas con mucho sol.


Para la Dermatología existen 2 tipos de melasma: Superficial y profundo.


 En el melasma superficial,  se observa la mejoría de forma temprana.  En el caso del  melasma profundo,  es más difícil retirar el pigmento, pero con constancia y cumpliendo ciclos de tratamiento se obtienen buenos resultados.

 

Desde luego,  la prevención es los más importante, por lo que si se tienen antecedentes familiares (mamá, hermanas o tías con paño), si se están consumiendo hormonas, durante el embarazo o ante exposición prolongada al sol, es recomendable acudir al dermatólogo para generar un plan preventivo sin tener que corregir demasiado y estar consciente de los cuidados necesarios para evitar mancharse con algún descuido.


Si ya te manchaste!


 El tratamiento debe incluir protección solar extrema mediante el uso de filtros y pantallas solares. Ojo, es muy importante encontrar el adecuado para tu piel.

 

Usar sombrero o sombrilla de manera regular; medicamentos despigmentantes de uso diario en casa, y apoyarse en tratamientos médicos con tecnología como microdermoabrasión (pulido superficial de la piel o peeling mecánico), Luz Pulsada o Láser. También se puede recurrir a los peelings químicos.

 

 Estos tratamientos médicos, actúan sobre el melanocito (célula que produce el pigmento en la piel), controlando la producción de melanina y atacando el pigmento ya fijo en la piel.

 

Cada una de las opciones es buena por si sola, pero la Combinación de Tratamientos,  nos arroja mejores resultados, por ejemplo:

 

  • Despigmentante tópico diario
  • Pantalla solar todos los días
  • Microdermo y luz pulsada periódicamente

Pero lo  más importante, es evitar exponerse al sol y extremar precauciones ante sus radiaciones, de lo contrario, la recaída suele ser frecuente.



¿La sugerencia indispensable? ¡NO AUTOMEDICARSE! El encargado para el control y tratamiento de esta enfermedad de la piel es el Dermatólogo.