Los Hongos…
Como última parte de nuestra saga “LA PIEL EN EL GIMNASIO”, esta semana platicaremos en torno a una condición muy frecuente entre los usuarios de gimnasios, albercas y centros deportivos:
Las Infecciones por Hongos
Todos estamos muy familiarizados con este tema ya que son de las infecciones de la piel más
frecuente y ampliamente publicitadas en los medios de comunicación, sin embargo, no está de más hacer una revisión de las formas más comunes de contagio.
Los hongos son microorganismos que viven prácticamente en cualquier lugar:
- En el suelo
- En la tierra
- En el aire
- En el agua
Incluso, de forma normal, hasta en nuestra propia piel. Aquellos que podemos encontrar en los gimnasios y que causan enfermedad, los ubicamos en ambientes húmedos, es decir, en cualquier lado. La mayoría de ustedes tendrán en mente, como primer lugar las regaderas, y sí, son el sitio de mayor contagio, pero también debemos incluir las prácticas de deportes acuáticos en albercas.
Las infecciones de piel por hongos en el gimnasio están producidas por un grupo de hongos llamados dermatofitos, que se alimentan de las proteínas de nuestra piel. Atacan principalmente los pies y las uñas de los dedos de los pies, pero no solo se quedan en ese nivel, es decir, pueden llegar a afectar:
- Ingles
- Axilas
- Pecho
- Espalda
- Manos
- Cabeza
¿Y cómo llegan hasta allá?
Pues lo hacen ya sea por contacto directo con lugares u objetos infectados, así como por auto-inoculación, es decir, nosotros mismos los llevamos a esos sitios cuando tocamos algún sitio con esos hongos.
Entonces, si nos ponemos a pensar un poco, no basta siempre con usar chanclas o sandalias en las regaderas y albercas, también debemos utilizar una toalla específica para pies y otra para cuerpo. Utilizar toallas durante el uso de aparatos en el gimnasio, también es una buena medida, ya que con la sudoración y el contacto frecuente de el cabello, pecho, espalda, axilas y brazos en los diferentes modos de aparatos, se pueden generar fuentes de infección.
Si en tu gimnasio no realizan examen médico antes de tu ingreso o periódicamente, si no hacen aseo exhaustivo de baños, regaderas y áreas acuáticas con regularidad, ten en mente que estos lugares pueden ser focos de transmisión de estos hongos.
En algunos casos, los hongos pueden no dar tantas molestias como se comenta en los comerciales, así que te recomiendo que cuando notes que algo comienza a pasar en tu piel, acudas a revisión con tu DERMATÓLOGO, quien en primer lugar podrá decirte si lo que presentas se trata de un hongo o no; puede darte tratamiento específico o realizarte los estudios convenientes para determinar cuál es el mejor medicamento para combatir la infección.
Si bien los hongos son una infección frecuente y común en los pies y uñas, NO todo mal de ellos es producido por un hongo.
Recuerda, NUNCA debes auto-medicarte.