Siguiendo con nuestra saga de LA PIEL EN EL GIMNASIO y relacionado con nuestro último tema, hoy hablaremos de uno de los efectos más frecuentes de obtener resultados en el gimnasio: Las estrías.
Cuando uno se propone mejorar su físico, ya sea bajando de peso, ganando masa muscular o esculpir el cuerpo, generalmente tenemos en mente al menos 3 cosas:
• La báscula
• La grasa
• El músculo
Sin embargo, olvidamos algo muy importante y que finalmente también es tarjeta de presentación de nuestros logros: La piel.
¿Y qué tiene que ver la piel con todo esto? La piel es la barrera externa de nuestro cuerpo y cubre tanto el músculo, como la grasa, es decir, que cuando alguna de estas dos se modifica, o ambas, la piel también es afectada. Si bien la piel posee cierta elasticidad, ésta puede romperse a nivel de sus fibras de colágeno y elastina generando hendiduras. ¿Por qué ocurren las estrías? Esta pregunta sigue sin responderse del todo. Existen varias condiciones asociadas a las estrías como:
• Embarazo
• Efectos hormonales
• Cambio de peso
• Pre-disposición genética
• Obesidad
• Aparición de caracteres sexuales secundarios en la adolescencia
Es muy común en la consulta de nuestras Clínicas, que acudan tanto mujeres como hombres, solicitando ayuda para desaparecer las estrías. En muchas ocasiones se debe a alguna de las causas que ya he comentado anteriormente, y otras tantas, sobre todo en hombres, se debe al cambio de peso y ganancia de masa muscular por el ejercicio en el gimnasio.