INYECTABLES…. Lo que SÍ.
(Parte I)
En los últimos años la demanda de procedimientos mínimamente invasivos, ha ido en incremento de forma considerable en los consultorios de dermatólogos y cirujanos plásticos. Esta tendencia está muy marcada por el deseo del paciente de no realizar cambios drásticos que puedan comprometer su integridad física, o que conlleven un riesgo anestésico, pero que finalmente le permita generar un cambio tangible y perdurable.
Es aquí donde los tratamientos inyectados comenzaron a tener cabida en la agenda médica de las personas que cuidan de su piel y de su apariencia.
El propósito de estas líneas es el de poder orientarte en las opciones con las que se cuenta hoy día, así como de las características que puedo recomendarte antes de que decidas someterte a alguno de estos procedimientos.
Obviamente el rey de esos tratamientos sigue siendo, como desde hace más de 10 años, la aplicación de toxina botulínica (botox); un tratamiento que si bien puede producir cambios tan notorios o tan discretos dependiendo del paciente y el médico que lo aplique, en unos cuantos meses pierde su efecto y no tiene complicaciones a largo plazo. Existen en el mundo una gran variedad de marcas de toxina botulínica, por lo mismo, siempre debes cerciorarte de que se trate de una toxina previamente avalada y aprobada por instituciones serias a nivel internacional que hayan evaluado su seguridad y su eficacia.
En segundo lugar tenemos a los llamados “rellenos”, los cuales tienen como finalidad restituir el volumen perdido de las capas profundas de la piel así como el tejido que le da sostén. De estos existen de diferentes tipos y características. Primordialmente lo más importante que debes revisar del producto que vayas a solicitar que te apliquen, es que se trate de un producto no permanente, absorbible, con un perfil de seguridad amplio y certificado por organismos internacionales. Hoy día existen varios productos que cumplen con esas características.
Por otro lado, existe un relativamente-nuevo grupo de tratamientos que tienen la finalidad de, sin modificar el volumen de los tejidos a mediano plazo, proveer del sustrato necesario a la piel para brindarle en primer lugar, una disminución en el curso del deterioro cronológico de la piel, aunado a un aspecto renovado y más sano de la misma. Algunos de estos productos están basados en formulaciones de ácido HIALURÓNICO y otros incluso se tratan de componentes sanguíneos del propio paciente que son adicionados para su administración.
Otro de los ya conocidos tratamientos inyectados para mejorar la apariencia corporal, es la mesoterapia, que consiste en la aplicación de determinadas sustancias en muy pequeñas cantidades a unos cuantos milímetros por debajo de la superficie de la piel. Estas nos ayudan principalmente para mejorar la firmeza de la piel así como a deshacernos de los “gorditos” (sin que esto represente un tratamiento para obesidad o sobrepeso).
Quizá el consejo más importante que puedo darles es que, cualquiera que sea el tratamiento que ustedes decidan realizarse, siempre busquen personal médico calificado para la aplicación de los mismos. Esto les dará la tranquilidad de que su tratamiento será realizado en las mejores condiciones, con los mejores resultados, y sobre todo, con los parámetros de seguridad que se requieren.
No te pierdas nuestro siguiente artículo: Inyectables (parte II) Lo que NO.
Cuida tu salud!!
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